A la vista de la documentación, podemos determinar que la ganadería no era una actividad fundamental en la economía valdealgorfana más allá del autoconsumo y el abastecimiento local de la carne. Las referencias a los ganados son escasas excepto las concernientes al “ganado del abasto o de la mano” y arriendo de la carnicería, quedando la posesión del ganado circunscrita a ciertos terratenientes y agricultores “fuertes”, de hecho, en toda la documentación notarial del siglo XVI solamente se nombra una vez a Joan Blasco, ganadero, en 1592 pero son abundantes las referencias a los pastores, que suponemos asalariados por terceros.
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| Un pastor con su ganado |
Los contratos de explotación eran relativamente frecuentes de manera que permitían el acceso a la propiedad de algunas personas, pastores, que de otra manera no hubieran tenido posibilidad de adquirirla.
En estos contratos ganaderos los beneficios suelen repartirse a medias entre el dueño y el trabajador, de manera que al final del período el arrendatario tenia posibilidad de hacerse con un ganado que de otra manera no habría podido obtener.
Cuatro documentos notariales permiten observar tanto la existencia de determinadas fórmulas contractuales como la adaptación de sus cláusulas a contextos y necesidades específicas:
En estos contratos ganaderos los beneficios suelen repartirse a medias entre el dueño y el trabajador, de manera que al final del período el arrendatario tenia posibilidad de hacerse con un ganado que de otra manera no habría podido obtener.
Cuatro documentos notariales permiten observar tanto la existencia de determinadas fórmulas contractuales como la adaptación de sus cláusulas a contextos y necesidades específicas:
