cabecera 1









En este blog puedes encontrar información sobre diferentes temas relacionados con Valdealgorfa: historia, cultura, medio natural, o cualquier otro que pueda ser considerado de interés.

Te animamos a enviar tus artículos, colaboraciones, aclaraciones y comentarios, que serán publicados en este mismo blog. Muchas gracias.



miércoles, 1 de julio de 2026

ASPECTOS DE LA ECONOMÍA LOCAL EN VALDEALGORFA EN LOS SIGLOS XV-XVI: ARTESANÍA Y OFICIOS



      La economía de Valdealgorfa durante los siglos XV y XVI no se sustentaba únicamente en la agricultura y la ganadería, sino que se completaba con un conjunto diverso de actividades artesanales y oficios que resultaban esenciales para la vida cotidiana y el funcionamiento de la comunidad. Lejos de constituir un sector independiente en sentido moderno, estos oficios —entre los que se encontraban tejedores, herreros, carpinteros o sastres— estaban estrechamente vinculados al mundo rural, transformando materias primas locales y cubriendo las necesidades básicas de la población. De este modo, la artesanía se integraba plenamente en el sistema económico local, actuando como un complemento indispensable de las actividades agropecuarias y contribuyendo a la articulación de una economía esencialmente autosuficiente, aunque no exenta de intercambios con los núcleos cercanos.

Representacion de oficios diversos
Múltiples son las ocupaciones de los valdealgorfanos a lo largo de todo el siglo, entre ellas las relacionadas con el comercio: mercaderes, corredores y botigueros, con los tejidos: pelaires, tejedores, sastres, calceteros y bordadores, con la piedra y la construcción: piedrapiqueros, empedradores, tapiadores, carpinteros y tejeros, con los servicios agrícolas: herreros y menescales, sogueros y cuberos, con servicios comunitarios como horneros, panaderos, carniceros, zapateros, taberneros, mesoneros y barberos, la sanidad: apotecarios, médicos, cirujanos y comadres, los maestros, dedicados a la enseñanza, e incluso escribientes y notarios.

    Como puede entenderse, cada una de ellas requería de mayor o menor adiestramiento y especialización, dependiendo de la actividad, pero en este apartado voy a tratar de aquellas profesiones en las que, a través de los contratos de “afirmamiento”, la formación se realizaba en la localidad y se impartía directamente por artesanos locales:

        En 1532 Miguel Cardona, con consentimiento de su padre, “se afirma con maestre Pedro Servera ferrero habit. en el dicho lugar qui presente es por moço aprendiz al dicho officjo y servir aquel en todas las cosas licitas y onestas por tiempo de nueve anyos primeros vinientes de oy adelant contaderos”. Como condición, el maestro, lo ha de tener “dicho tiempo sano y enfermo vestido y calcado etc. y al cabo del tiempo vestirlo de color etc. salvo si caso sera estara seys dias enfermo o mas a una mano aya denmendar al cabo del tpo. aquellos dias de uno dos etc.”.

Herrero y aprendiz en la forja (IA)

 En 1540, el mismo maestro, toma a su cargo Joan Millorat, que ya es herrero, durante dos años y medio que se compromete a “servir al dicho su amo el dicho tiempo al dicho oficio de ferrero y en todos y cadaunas cosas licitas y onestas y que se acostrumbran”. Pactan que “si acaso adoleciesse y enfermase y estasse doliente y enfermo en su casa, al cabo del tiempo, le aya de tornar de un dia dos, uno por la falta otro por la costa, y estos haya de tomar al cabo del tpo. de los dicho dos anyos y medio y si estaba absente de su casa aya de tornar al cabo del tpo. por un dia de falta otro”. “Pedro Cervera, ferrero, lo toma el dicho moco por el dicho tiempo y le promete el estando de le mostrar el dicho su oficio el quisiendolo aprender y tenerlo como dicho es digo vestido y calçado a su costa y onra y al cabo de dicho tiempo digo de dos anyos y medio darle de soldada cient y cincuenta sueldos jaqueses”.

    En 1559 Pedro Berig, de Valdealgorfa, se afirma con maestre Miguel Polo, sastre y calcetero, vecino de Alcañiz, por mozo y aprendiz a dicho oficio se sastre y calcetero por tiempo de seis años con la “condicion que lo haya de tener en su casa el dicho tpo. sano y enfermo vestido y calcado y darle toda la sustentacion necesaria segunt uso y costumbre dl. officio et et al cabo dl. tpo. vestirlo de nuevo de panyo de botiga y en dicho tpo. mostrarle el officio quanto podra y el aprender querra”.

    En el mismo año, Antón Ciprés, vecino de Torre de Arcas, concierta con Antón Prunera menor, “tecedor de filo de canyemo y lino”, habit. en Valdealgorfa, "por moco aprendiz al dicho officio de tecedor y para servir en aquel por tiempo de cuatro años, desde Santa Maria de Septiembre primero viniente en adelante, “con la condicion que lo haya de tener dicho tiempo en su casa, sano y enfermo, vestido y calçado y darle toda la sustentacion necessaria según uso y pratica del officio et et al cabo del tiempo vestirlo de nuevo de buen paño de casa y en dicho tiempo que le aya de mostrar dicho su officio de tecedor quanto el po[d]ra y aprender querra et con estas condiciones se afirma al dicho offico y promete y se obliga complir y servir el dicho tiempo”.

    En 1574 Isabel Gotor, de Torre del Conde, “afirmo con vos Antón Pellicer, soguero, habit. en Valdealgorfa, a Antonico Tigell, hijo mío, y del dicho quondam Antoni Tigell, marido mío, por tiempo de seis años por mozo y aprendiz al dicho oficio de soguero “y para que os sirva en aquel en todas las cosas licitas y honradas”. El maestro le ha de “mostrar el dicho oficio y secretos del, tanto quanto a vos dicho Anton Pellicer sera posible”. Se pacta que al finalizar el periodo lo haya de vestir de nuevo, según es práctica, o “darle ciento y quarenta sueldos jaqueses”, lo que su hijo prefiera.

    En definitiva, el análisis de estos contratos de “afirmamiento” permite comprender cómo la transmisión del saber hacer artesanal se articulaba dentro del propio ámbito local, garantizando la continuidad de los oficios y la formación de nuevas generaciones de trabajadores cualificados. A través de estos acuerdos, no solo se regulaban las condiciones laborales y de aprendizaje, sino que también se establecía un marco de relaciones personales y económicas basado en la reciprocidad y la costumbre. Así, la artesanía en Valdealgorfa no fue únicamente una actividad productiva complementaria, sino también un elemento clave en la estructuración social y económica de la comunidad, asegurando tanto la autosuficiencia como la pervivencia de un tejido profesional diverso y dinámico a lo largo del tiempo.


---ooo0ooo---