En cuanto a la etimología, el nombre del género deriva del latín digitālis-e, de digĭtus, dedo = perteneciente o relativo a los dedos, por la forma de la flor ya que se puede adaptar al dedo como un dedal.
Con estos nombres me estoy refiriendo a aquellas hierbas perennes, de la familia de las Crassulaceae, de hojas sésiles, generalmente de ovado-lanceoladas o cilíndrico-ovoideas a elípticas, rollizas y carnosas.
| Sedum sediforme |
Dos son las especies que encontramos en nuestro término: Sedum sediforme (Jacq) Pau. y Sedum album L., especies que el vulgo no distingue es sus primeros estadios si no es cuando están próximas a echar sus vástagos florales, cortos y sutiles en el caso del album y altos y elevados en el sediforme que, además, muestran flores blancas y amarillas respectivamente.
Su abundancia es excepcional, tanto sobre rocas prácticamente descarnadas como en ribazos en lugares soleados y secos, y abundantísima también, principalmente la especie album, sobre antiguos tejados y tapias.
El nombre vulgar de platanetes, tanto una especie como la otra, son debidos a la forma y disposición de sus hojas, si bien las de sedum album son romas, platanetes o arrocillo, y las del Sedum sediforme mucronadas en el extremo, las auténticas uñas de gato.
¿Quien no conoce el tomillo? Esta planta, conocida desde la más remota antigüedad y aprovechada ya por egipcios, griegos y romanos, ha sido utilizada tanto como planta medicinal, culinaria o mágica, aunque su ámbito geográfico es más bien reducido porque su distribución es propia del Mediterráneo occidental.
| Planta florida de tomillo |
Otra de las plantas olvidadas en nuestros tiempos y en nuestras tierras ha sido la sanguisorba o pimpinela (Sanguisorba minor spp), planta perteneciente a la familia de las Rosáceas, que pasa prácticamente desapercibida entre los herbazales de nuestros campos. Crece especialmente en los ribazos, bordes de caminos y lugares incultos. Florece de mayo a septiembre en ambientes abiertos y soleados.
![]() |
| Flores de sanguisorba |
No tengo referencias de que el vulgo se haya referido a ellas con otro nombre que no sea el de pimpinela, nombre con que designaron a estas y otras plantas los botánicos del renacimiento. Lineo las denominó Poterium y este nombre se mantuvo hasta tiempos recientes.
Si Sanguisorba procede etimológicamente de sanguis –inis = sangre, y sorbere = sorber, absorber, de sorbeo; porque contiene o ataja la sangre debido a las propiedades hemostáticas de la planta, Pimpinella, lo hace del bajo latín pimpinella, derivado del latín vulgar pepo, -ĭnis = melón, pepino, porque su olor se asemeja al de estos frutos.
Es una planta bienal de tres o cuatro palmos de altura, de hojas compuestas con folíolos dentados. Las florecillas, que se apiñan en el extremo de los tallos, son de color verdoso o rojo. Los frutillos de esta planta son diminutos y secos, con superficie irregular.
Voy a dedicar este artículo a una pareja de plantas confundidas por el vulgo por su parecido; plantas conocidas en otros lugares con el nombre de nevadillas o sanguinarias, aunque, por estos lares, aun utilizándolas, no tienen nombre que las distinga.
| Paronychia argentea |
Pertenecen estas plantas a la familia de las Cariofiláceas, cuyos representantes más conocidos son los claveles. Diecisiete son los géneros que la constituyen en nuestro término y entre ellos el que nos ocupa, Paronychia, integrado por dos especies: P. argentea y P. nivea.
Paronychia en griego significa panadizo que, en Dioscórides, como se verá, es el nombre de una matilla que nace sobre las piedras y que cura los panadizos. Para algunos autores, se estaría refiriendo a la nevadilla.
Ambas son plantas pequeñas, de tallos rastreros, y ramas de hasta poco más de un palmo de longitud. Hojillas pequeñas, enfrentadas, pegadas al tallo y brácteas muy visibles plateado-escariosas, que aparentan ser las flores de la planta.
El pino es planta tan común que ni siquiera ha cambiado su nombre desde tiempos inmemoriales. Pinus halepensis Miller, es la única especie silvestre presente en nuestro término municipal y su apellido, halepensis, hace referencia al lugar de donde procedía, de Aleppo, en Siria. Su nombre vulgar, pino carrasco, por comparación, alude a la forma de sus ramas torcidas y a su rusticidad, dada la aspereza de los montes donde se cría.
| Un pino en la Ermita |
La madera de pino ha sido la más ampliamente utilizada en carpintería y en la construcción, pero, aquí, de lo que se trata es de su utilización como planta medicinal.
Es planta cuyos principios activos han sido ampliamente comprobados.
Parte utilizada: Hojas y yemas. Resina. A veces, corteza.
Indicaciones: Bronquial, expectorante. Astringente. Antiséptico. Antirreumático.
Uso: Infusión de 30 gramos de yemas por cada litro de agua; tomar hasta 4 tazas al día.
Aplicaciones externas (baños, vahos y fricciones); en baños decocción de 1/2 kg. de yemas de pino en 2 litros de agua durante media hora. Para vahos (bronquitis, asma) se inhala el vapor producido por la infusión anterior. También se usa en fricciones contra dolores y reuma.
Siguiendo con las plantas medicinales que podemos encontrar en nuestras tierras, le toca el turno a una de las plantas que no necesita presentación y, a la vez, una de las más denostadas o, mejor, a una de las que se le ha prestado menos atención desde el punto de vista curativo: la picasarna, picamoscas, ortiga, chordiga...
| Matas de picasarna |
Está recubierta de pelillos urticantes que liberan una sustancia que produce irritación en la piel y un escozor intenso por lo que el personal evita su contacto y, a la vez, haya sido considerada como una mala hierba, aunque es planta de grandes propiedades medicinales.
En nuestro territorio sólo se encuentra la ortiga menor (Urtica urens) que produce mayor picor e irritación pero menos propiedades curativas. Se cría como mala hierba en huertos y escombreras y lugares y suelos ricos en nitrógeno.
Voy a ocuparme hoy de una de las plantas más abundantes pero menos conocidas de nuestro territorio, tanto es así que ni siquiera tiene un nombre popular que la distinga de otras si, realmente, alguien la puede confundir. Me refiero a la olivarda, también llamada cholibarda, tabaquera, tárraga, hierba mosquera, arnica, hierba pulguera, matacabras y algún otro.
| Olivarda |
Pero, para distinguirla inconfundiblemente de alguna otra nos tenemos que referir a su nombre científico: Dittrichia viscosa (L.) Greuter o Inula viscosa Aiton.
Esta planta pertenece a la familia de las Compuestas, y su momento óptimo se da a finales de verano. Es especialmente abundante en suelos removidos, desmontes, terraplenes, solares y cunetas, particularmente en estas últimas.
Desde el punto de vista medicinal, contiene un aceite esencial rico en carvacrol y ésteres. Es planta confundida a menudo con el árnica. Sus principios esenciales no están bien conocidos y es considerada algo tóxica para animales. Por este mismo motivo, en humanos, se recomienda usarla solamente al exterior.
Hoy voy a ocuparme de una planta que, aunque ampliamente reconocida como forrajera, difícilmente se ha asociado con la alimentación humana. Es la leguminosa más utilizada para la alimentación del ganado, tanto en España como en el resto del mundo, y es fuente de proteínas, minerales y vitaminas.
| Medicago sativa. Planta |
La santolina es un arbusto que pertenece a familia de las Compuestas o Asteráceas, cuyo nombre científico es el de Santolina chamaecyparissus.
| Santolina chamaecyparissus |
Su apellido, chamaecyparissus, viene a decir que se parece a un pequeño ciprés rastrero, del griego, chamai (χαμαι) = rastrero, en tierra, por tierra, en el suelo o por el suelo, procedente del latín cyparissus y este del griego kypárissos (κυπάρισσος) = ciprés.
En cuanto a sus nombres vulgares son múltiples y variados: Bocha. Manzanilla salvaje. Ontina botonuda. Ontina de cabeceta. Boleta de San Juan. Abrótano hembra, hierba lombriguera, hierba piojera, cipresillo, guardarropa y algunos otros más.
Planta vulgar y común, poco conocida por sus efectos medicinales aunque de uso habitual en las boticas del siglo XIX.
El Marrubium vulgare L. es una planta perteneciente a la familia de las Labiadas o Lamiaceas, familia ampliamente representada en nuestros pagos por 19 géneros y 36 especies, dos de ellas de Manrubio.
| Marrubium vulgare L. |
En cuanto al nombre común, el más habitual, manrubio o malrubio, es el que deriva del científico latino, pero tambien se le ha llamado camarruego, marruego, malvarrubia, malva de sapo, malrubí, malroig o juanrubio.
Llegamos a una de las plantas más conocidas y abundantes de nuestros pueblos y lugares más antropizados: la malva.
| Malva silvestre |
El género está representado por cinco especies, cuatro de ellas muy similares, que el vulgo confunde y utiliza de la misma manera.
Ha sido una de las plantas más tempranamente y ampliamente utilizada en la medicina ortodoxa y en la popular:
Hoy el turno es para una planta de recurso. A ella se recurrió, en no hace mucho tiempo, para suplir la alimentación de animales y humanos aunque, bien es cierto, que ya ha sido totalmente sustituida por otras verduras y ensaladas de mayor calidad y, en cuanto a los animales, al haberse eliminado la cría en el ámbito familiar y particular, también ha decaído su utilización.
| Planta |
El latocino o diente de león pertenece a la familia de la Compuestas o Asteráceas, familia representada en nuestros lares por una sesentena de géneros y algo más de un centenar de especies que, sin duda, la convierten en una de las mejor representadas en nuestro entorno, si bien es cierto que aquí se confunden los géneros Taraxacum y Sonchus, porque, además de su semejanza en los primeros estadios de crecimiento, los dos tienen el látex propio que le da título al nombre vulgar.
El nombre científico, Taraxacum, es de origen incierto: unos dicen que puede derivar del persa tarakhshagog o talkhchakok significando hierba amarga, palabra para designar un tipo de achicoria o escarola, y para otros el nombre procedería del griego taraxos = enfermedad, y ákos = remedio; refiriéndose a las propiedades diuréticas de la planta, aunque esta etimología se considera poco probable.
El nombre vulgar del Taraxacum, diente de león, achicoria amarga, amargón, almirón, o los más propios del Sonchus, latocino, lechocino, cerraja, o lechuguilla, hacen referencia a diversas características de las plantas y, en el caso del diente de león, nombre común en toda la Península, que se refiere a la forma dentada de sus hojas.
Si en otras ocasiones he hablado de plantas que no han sido especialmente valoradas en el ámbito medicinal, aún con principios y efectos demostrados, hoy trato de ésta que ha sido y es todo lo contrario: ha sido tan ampliamente conocida y utilizada que se aplica como remedio aún para cosas que no está demostrada su idoneidad y, aún más, se emplea como remedio sin tener en cuenta que sus efectos pueden ser demostradamente perjudiciales para la dolencia que se pretende tratar.
| Hypericum perforatum |
El hipérico o yerba de San Juan pertenece a la familia de las de las Gutíferas o Hipericáceas, familia representada en España por un solo género, el Hypericum, integrado, eso sí, por más de una veintena especies.
Su nombre científico, Hypericum perforatum, deriva del griego hypér = sobre, por encima de, y eikon = imagen, figura, comparación; que viene a decir que está por encima de toda comparación o lo imaginable, por su gran reputación como planta medicinal. Su apellido, perforatum, se refiere a que sus hojas miradas a contraluz parecen estar agujereadas, como pinchadas por una aguja.
En cuanto a su nombre común es el mismo que el científico vulgarizado. Se asoció con pócimas y ungüentos y así se decía que era “planta de brujas” y “contra los fantasmas”, porque se creía que protegía contra los espíritus malignos que no podían soportar su olor parecido al del incienso, por eso se utilizó en personas poseídas y maníacas. También se le llama en muchas partes “hierba de San Juan” porque su floración coincide con esta fecha de innumerables celebraciones y rituales mágicos.
Las correhuelas, Convolvulus arvensis L., para otros campanillas y para nosotros gurriolas, son plantas herbáceas pertenecientes a la familia de las convolvuláceas, la que también incluye a las cuscutas, plantas parásitas de las que ya he tratado en otra ocasión, y algunas otras enredaderas de corolas acampanadas.
En cuanto a su nombre vulgar, al igual que correhuela, el nombre es un diminutivo de correa, del latín corrigia, que dio derivados en catalán como corretja = correa, corriola = garrucha, corriola, gorriola y gurriola. En nuestro caso, parece palabra tomada del catalán que vendía a hacer referencia a la morfología de la planta, con largos tallos, porque se enreda a los objetos y se sujeta a ellos como una correa.
Aunque, que yo sepa, no se ha usado nunca aquí como planta medicinal, no quiere decir que no lo haya sido en otros lugares. Su jugo contiene resinas de efectos laxantes.
Parte utilizada: Toda la planta.
![]() |
| Gramen |
| La gaitera o chiladera: una de las bochas de nuestros montes |
![]() |
| Cytinus hypocistis |
| Fanol |
| Espliego o lavanda |